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viernes, 11 de julio de 2008

I. Folio 14 - Carta sin numerar acerca de la novela (febrero del 2008)

El día que te escribí eso, mal día, estaba bastante extrañada por el tono de nuestras conversaciones. Mentiría si dijera, o incluso si escribiera, que sentí un poco de lástima por eso. Extraño en vista de que sabía que serían las últimas. Fue más un alivio hipocondríaco lo que sentía. Supongo que se llora al perro cuando se muere de sopetón, por sorpresa, y no cuando lleva un par de años haciéndolo.

Yo estaba ahí, entre V y la vieja loca. También estabas tú, Agustín, dando vueltas en el vidrio como un fantasma.

El señor V sólo tenía que estirar el brazo y enredarse los dedos con mi pelo negro. Estaba ahí, pero no lo hizo, y sin embargo no paraba de abrir y cerrar la boca deseando hacerlo. Hacía grandes esfuerzos para mantener su vista en otra cosa que no fuera mi pelo. Sus dedos no paraban de golpear el cuarto asiento, vacío a su lado. Tipo raro V. La vieja no se calló en todo el camino. Se bajó un paradero tarde, enchuchada, perdiéndose por alguna esquina. Tras cada puerta, decía la vieja, tenía colgada una estampita del padre Pío. Nunca se sabe, niño, cuando haya que pedir refuerzos. Los dedos de V golpeaban el asiento junto a él una y otra vez, como estacas. Sus ojos giraron hacia la ventana, mi pelo, la cara de la vieja, mi pelo una vez más. Le dije vieja loca, y la voz me salió muy clara entre los dientes apretados. V se remeció apenas. Ya veo, dijo. Se dibujó en su boca una mueca de desagrado. Tras cada puerta, seguía la vieja, agarradas con un alfiler de cabeza de perla roja. Así con las estampitas de 1993. Ajusté mis audífonos, amigo, y tú sigues perdido en mi reflejo atrapado en la ventana. We hug the same plank, Agustín, but The waves suck you in, and you drown: yo voy a casa, y me resulta indispensable seguir oyendo a esa vieja mezclada contigo, con el ruido del motor.

Cuando la calle se elevaba sobre la autopista la vista del cemento desnudo me pareció algo bonito. Quizás lo que me gusta es la altura. Más que probablemente extraño el camino que conduce a tu barrio. Debo echar de menos la rabia que sentía subiéndome a esa micro de mierda. A diario pasaba cerca de tu casa, rozando el muro en el que está apoyada tu cama, y guardaba silencio. A veces caminaba por muchas cuadras hasta perder por algún motivo mi boca cerrada. Un par de veces, estoy segura, te comenté algo sobre todo esto. Como siempre, dijiste una cosa nada apropiada. A veces, cuando en la caletera habían muchos autos, la micro abría las puertas justo en la esquina de tu calle y yo entraba en ella como quien se pasea por una cuerda floja. Atroces veces. No sé por qué el cemento me pareció brillante entonces, if you'd just stay down with me I'll swim way down with you.

Letra detestable.

Cuando te conocí ya no eras gente, Agustín, igual que esa vieja. Ella es apenas y a medias un personaje mal herido, pero no le escribiría una carta como ésta. No le escribiría una novela tampoco, amigo, así que no te sientas desplazado. Tú te ahogas, yo te veo en esos remolinos. Cada uno tiene su función. El reflejo en la ventana tenía esa belleza que de linda duele mirarla. Supongo que V aprovechó el momento para observar con descaro todo el largo de mi pelo sobre los hombros. Te ahogaste entre el negativo de las cosas, en las calles que se borronean de acuerdo a la velocidad del bus. La vieja se tragaba las líneas del piso con las piernas, hecha un insecto en la vereda. V arqueaba una ceja, creyendo que así me daría la certeza de que eso entre nosotros fue amor a primera vista.

viernes, 20 de junio de 2008

I. Folio 9a - Composiciones superlight, primera parte (comprendidos entre agosto y diciembre del 2007)

Pr.
[/artistardilla]

Yo siempre me acuerdo
aunque de pena.



I.
A /_loleando

¡Qué añoranza que me da tu dibujo!
Me acuerdo de cuando yo era estudiante
De dibujo
Y todo aún me sorprendía.
En la sala oscura
mirando a la Carola,
la Sofía, la Pamela;
Sacándoles el cuerpo cuanto podía
todo debajo de la luz inquieta
de la ampolleta
que rebotaba
en 60 watts,
en 32 segundos,
en pitidos intermitentes
de pura mano y puro carbón.


II.
A /_loleando

En realidad no sobreviví a
Las Encinas,
sino que a Campus Oriente
:P
Pero una vez fui a
Las Encinas,
con puros profes
de mafia italiana,
Con puras niñas
de pelo lais,
y vi a un niño meando
en la puerta

- (él me miró)
- (yo lo miré)
- (él me miró)

y la sacudió.
Entonces yo sobreviví a
Las Encinas
(y, según el juicio
de un amigo muy amigo,
pinché en la ley
de la dialéctica hegeliana).


III.
A /huracana

Oye,
/huracana,
deberías ir alguna vez a
una lectura
en la que estuviera yo
escuchando,
entonces escucharíamos
juntas
y pondríamos atención
apenas,
porque soy despistada
y tú serías despistada
conmigo
en la misma sala:
al unísono.


IV.
A /sweetest_coma

Los perros de Seul
aullan,
Los perros de Seul
amenazan
con que van a venir
a matarme.
Amenazan
con que van a comerse
mi carne fresca.
Perro de Seul:
yo no escondo mis huesos,
mi carne fresca
está ahí
para ti.
Anda a explicarle tú a un perro de Seul
que no es en la carne
donde expías los pecados
de la carne.

Perro:
deberías ir ahora
a Seul
a convertirte en lechuga.


V.
A /xubicita

Es lo peor
soñar
que te buscaban
(Alguna vez más que sea).


VI.
A /oehmke

La próxima vez que te conectes
tu MSN dirá
que te dije que te odio,
pero no es tan así:
tú sabes cómo es de intrigante ese programa de mierda.


VII.
[/artistardilla]

Si Rodney Mullen fuera coreano
tendríamos que llamarlo "Dios"
(Y cuando Rodney Mullen dijera
"Hágase la luz"
Chuck Norris le diría
"Pídelo por favor",
pero a él no le importaría
porque sería pro-skater
y además
asiático).


VIII.
[/artistardilla]

Yo antes tenía un gato
al que le confidenciaba mis
cosas,
pero ahora,
que no tengo ni gato,
me las callo, me las digo,
me las vuelvo a callar:
me las meto por donde mejor quepan.
me las guardo
en los bolsillos
llenos de papelitos
de dulce…
llenos de boletos
del Transantiago
inexistentes

¡Necesito un gatito
a
ho
ra!


IX.
[/artistardilla]

Yo siempre recuerdo,
aunque me de pena.

Yo siempre me acuerdo.


X.
A /dulce_ofelia

Jose,
sólo tú sabes hacer de los días nublados
días en sepia.


XI.
A /dulce_ofelia

Por qué las canciones quedan tan maltrechas
después de unos cuantos abrazos,
amiga.

Antes me gustaban mucho esas canciones
ahora soy un ramito de nervios
y de pelos chasconeados.