De tantas tragamonedas apenas sí se sabía qué había dentro de cada puerta. A simple vista no era posible distinguir entre la carnicería y la tienda de pantis tras la cortina de musiquita. La calle como un caminito de luces. La calle como Las Vegas en pobre.
Quién quiere tu suerte ahora. Dime quién.
20/11/2023 11:35
Hace 3 semanas
