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domingo, 1 de febrero de 2009

II. Folio 15 - Los platos rotos (enero 2009)

i.
Mi vida está lo arruinada / como para que venga y me escupa en la cara / como para que me ignore con violencia / como para que me insulte y grite a mordidas / Está lo arruinada como para que me arroje de la mesa / como a una mosca muerta.

Mi vida está lo arruinada que haga falta / como para que la arroje al río y le tire una piedra / como para que le ate una cuerda al cuello / y termine por hundirla / así atrapada por el medio del cuerpo.


ii.
Y lloro estando sola / acompañada / con motivo / y sin razón alguna.


iii. (El amor para siempre le duró dos semanas)

El amor para siempre le duró dos semanas / y menos: / entre el 3 y el 14 hay sólo 11 días.

El amor para siempre le duró menos que a mí un paquete de toallas higiénicas / pero no dije nada / porque no quise que nadie más que yo / pagara los platos rotos.


iv.
Y no me entero de más hasta que estoy boca arriba / en el piso / y he llorado toda el agua que pueda salir por mis ojos / y he vomitado todo lo que ha entrado por mi boca / incluso eso / incluso la saliva y el aliento ajenos / y me ha venido el recuerdo de las palabras completas / sin cortes / y me he rendido a hipar como una loca / a caminar nublado y blando / y a que todos en la calle vean mis ojos de vidrio y sientan lástima / de tanta carolina que tengo encima.

lunes, 3 de noviembre de 2008

II. Folio 10 - Sobre la flacura y la hermosura (agosto 2008)

Pr.
La mujer todavía espera que Ramón la mire y se de cuenta
Mírame y date cuenta, dice a veces.

1.
En estos días pobres
secos, de palabras torcidas,
las imágenes negras viajan en mi aire
como dedos por un bolsillo roto.

Y yo te espero, siniestra
y tú me miras, foto, y te tengo miedo.

2.
Lo que más me gusta de estar flaca
es que escribo muy rápido
y junto a mí la letra se ve elegante.

3.
Lo que más me gusta de estar flaca
es mirarme en el reflejo de la TV y desaparecer.


4.
Y yo me escribo en la cara la palabra cárcel
sin saber mucho por qué,
y la tinta se me desparrama a las comisuras,
a los lados de los labios,
por las cañerías que mi piel dibuja sobre sí misma.

(inconcluso)

jueves, 11 de septiembre de 2008

II. Folio 4 - Las cartas (mayo 2008)

Es justo explicarte por qué estoy a estas horas sentada escribiendo simplemente porque así lo he decidido. Hace tiempo que sé que lo justo, en mi caso, se construye a base de puras convicciones. En parte, me parece razonable hacerlo en vista de que parecemos hacer lo mismo: computador, madrugada, frases borroneadas, frases salidas de las teclas, salidas de las manos con el empujón de alguna cosa que a esta hora ya no es alma. Hasta aquí no hay novedad, por eso sale fácil decirlo. Es posible, eso sí, que pase lo contrario a lo esperado, que bajo la sombra de lo que tú haces lo que hago se vuelva incomprensible. Decírtelo era lo justo, el entenderlo va de tu parte. Escribo algo, no sé si es novela u otra cosa. Lo hago ahora porque de lo contrario las ideas simplemente no me dejarían dormir hasta la mañana. Desde que las horas vuelven al día gris, me siento aquí, desarmándome. Ambos, entre uno que otro empujón, hemos levantado la cabeza para pedirnos alguna explicación a esta hora; desiertos de paseo dominical, tiempos muertos. En esta hora, que de gris se volvió la más negra, las ideas son como pozos que en algún punto se me vuelven lo más ajenas que pueden. Vagar en esos pozos es como andar en la panza de una bestia. Las hojas, de pura luz (y no es una metáfora, es que en verdad son de luz y me da una paja enorme llamarlas sólo hojas) serán un prado, pero con las letras se vuelven una especie de bosque porno clase B. No son un claro para cazar, verás, sino letras hechas de luces blancas y luces negras. Tu novela será para que corra la tinta, para que Vila-Matas la guarde en su santo reino. La mía, en cambio, es todo lo vaga que te puedas imaginar; la quiero para que me deje de zarandear un rato. Terminé por entender, de este modo, que mis ideas acaban largas y deformes como los túneles que una lombriz deja intactos para Dios. Supongo que de ser justa esta labor para mí, te escribiría una carta contándote que encontré una canción como quien encuentra un billete en el delantal de cocina. Escribiría escuchar esta canción me está calando hasta los huesos. Hace tiempo sé también que lo justo no siempre es igual para todos. Escribir para mí es, a fin de cuentas, mucho más perder el tiempo que otra cosa. De haber algo de justicia en esto, no escribiría tantas cartas imaginarias.

De no escribir tanto párrafo sangrante, tampoco habrían de los irónicos y los dolidos, y esos me encantan. Pese a todo, mi escritura se ha vuelto tan autoinmune como la gente. No importa a qué personaje juegues, aquí eres uno que siempre está perdido. A ratos vuelve a sonar esa canción y vuelvo a temblar hasta las vísceras, y me conmueve no poder querer a esa canción más que a algunas personas. Restos de mi afán por hacer de las cosas personas y viceversa. Es posible que leyendo a Bertoni me quede unos momentos en su piel, pero ten por seguro que leerme no te va a conducir a nada bueno. Bertoni no va a quererte ni un ápice de lo mucho que yo sí lo hice en mis propios huesos. Escribí en tu boca, incluso, que cuando quise el amor de las personas sólo recibí el de los poetas. Espero que eso te pase fuera de mis cuentos para así sentirme profética y sincrónica, y desquitarme un poco de esa extraña sonrisa que siempre tienes.

Lo que más me gusta del que eres ahora en mis cuentos es que te dices a ti mismo las cosas que me decías antes, y parecen dolerte igual que a mí. Si fueras vieja, te invitaría incesantes tecitos cocorocos en el Coppelia hasta que te soltaras tus títulos, me descosieras tus cuentos, y derribaras para mí esas oraciones absurdas, y sonrientes cuando te las tiraras sobre las mesitas plateadas. A mí no se me da la escritura igual que a alguien no le da el largo de las mangas de un chaleco. Digamos que no se me da tu manera de escribir. Escribías sobre perros y nunca fuimos amigos íntimos porque a mí no me da pena pegarle a los perros. Les temo, ellos me ladran: les doy patadas de consuelo como si ya no hubiera mañana. Supongo que de no sentir los deseos de pegarte un puntapié también, te escribiría otra carta larga con dibujos de mis perros heridos en combate. Por tu parte, no llegaste a escribirme ni tu nombre en un papel. Siempre creí, eso sí, que tenías una letra tan horrible como la del computador. Quizás las teclas eran extensiones de tus dedos y por ellos también pasaba corriente, lo que explicaría el por qué del dolor de panza que me daba cuando decías tanta estupidez junta. Tendré que conformarme con tus excusas, que cargo encima como medallas, y las cicatrices que se me vuelven a ratos bertonis largos y bertonis cortos. Pedazos de piel sacados de un lugar y vueltos a pegar en otro.

jueves, 21 de agosto de 2008

II. Folio 1 - Malos deseos (abril del 2008)

I.
Nada más satisfactorio
que dejar con las ganas.


IV.
Nada más rico
que irme antes de once
dejándote con la tetera puesta

IV.1
(nada más rico
que dejarte con la tetera puesta,
en todo caso).


II.
Cuello, clavículas, diafragma, panza
la nariz dice
que hay repeticiones que aburren,
pero algunas nunca nos cansan.


III.
Bajo todas las capas de ropa
la última.

Bajo las capas de ropa
el último disfraz.

Bajo las capas de ropa
dedos que se entierran
en las costillas y la boca.


VIII.
Me gustaría esperarte
tomándome una bebida así de grande
tarareando canciones así de rancias
para decirte que mis canciones
siempre fueron más largas y más duras.


IX.
Yo soy de esas que
en palabras de Fuguet
calientan el agua y no se toman el té.


V. (mala)
Te busco por la ventana
entre toda la gente del centro
únicamente para hacerte un desprecio.


VI.
Nada más divertido que verte andar así,
con la columna rota.


VII.
Supongo que lo hice
sólo porque pediste que no lo hiciera.

Al menos barroco
lo más barroco que hay.


X.
Te voy a romper las casualidades
para que me veas no verte.

Me vas a querer sin ganas
con guatita doliente y enferma.






viernes, 20 de junio de 2008

I. Folio 9b - Composiciones superlight, segunda parte (comprendidos entre enero y abril del 2008)

Pr.
[/artistardilla]

Yo brillo cuando me sacas fotos.



I.
A /writingwriter

Hay pocos más fletos
que los japoneses:
esos son los europeos.


II.
A /writingwriter

La niñita Kancho besa al niño Kancho
y se pone roja,
él también se pone rojo,
y esos son todos sus colores

no los colores prestados
que andan allá por otros lados.


III.
A /writingwriter

yo puedo hacer
de mi lengua un tubito
:P
(lenguatubito)


IV.
A /writingwriter

Tú sabes
que me fascinan los
pintores romanos,
peces dorados

Quiero quitarte el abrigo lleno de gotitas
para colgarlo en nuestro perchero victoriano.


V.
A /writingwriter

Verás, mamá,
aunque quisiera
no puedo dejar de recogerlas.


VI.
A /writingwriter
(y a Masafumi Gotō)

Todo el mundo debería tener
enanos bailarines
e inevitablemente ser
indie, chino,
moreno y flaco.



VII.
A /writingwriter

Un día iremos a la playa
y en la arena
dibujaremos palabras grandes como planetas.


VIII.
A /writingwriter

Deberíamos tener
uno de esos baldes chic
de kikkoman
para traernos un pedazo del mar.

I. Folio 9a - Composiciones superlight, primera parte (comprendidos entre agosto y diciembre del 2007)

Pr.
[/artistardilla]

Yo siempre me acuerdo
aunque de pena.



I.
A /_loleando

¡Qué añoranza que me da tu dibujo!
Me acuerdo de cuando yo era estudiante
De dibujo
Y todo aún me sorprendía.
En la sala oscura
mirando a la Carola,
la Sofía, la Pamela;
Sacándoles el cuerpo cuanto podía
todo debajo de la luz inquieta
de la ampolleta
que rebotaba
en 60 watts,
en 32 segundos,
en pitidos intermitentes
de pura mano y puro carbón.


II.
A /_loleando

En realidad no sobreviví a
Las Encinas,
sino que a Campus Oriente
:P
Pero una vez fui a
Las Encinas,
con puros profes
de mafia italiana,
Con puras niñas
de pelo lais,
y vi a un niño meando
en la puerta

- (él me miró)
- (yo lo miré)
- (él me miró)

y la sacudió.
Entonces yo sobreviví a
Las Encinas
(y, según el juicio
de un amigo muy amigo,
pinché en la ley
de la dialéctica hegeliana).


III.
A /huracana

Oye,
/huracana,
deberías ir alguna vez a
una lectura
en la que estuviera yo
escuchando,
entonces escucharíamos
juntas
y pondríamos atención
apenas,
porque soy despistada
y tú serías despistada
conmigo
en la misma sala:
al unísono.


IV.
A /sweetest_coma

Los perros de Seul
aullan,
Los perros de Seul
amenazan
con que van a venir
a matarme.
Amenazan
con que van a comerse
mi carne fresca.
Perro de Seul:
yo no escondo mis huesos,
mi carne fresca
está ahí
para ti.
Anda a explicarle tú a un perro de Seul
que no es en la carne
donde expías los pecados
de la carne.

Perro:
deberías ir ahora
a Seul
a convertirte en lechuga.


V.
A /xubicita

Es lo peor
soñar
que te buscaban
(Alguna vez más que sea).


VI.
A /oehmke

La próxima vez que te conectes
tu MSN dirá
que te dije que te odio,
pero no es tan así:
tú sabes cómo es de intrigante ese programa de mierda.


VII.
[/artistardilla]

Si Rodney Mullen fuera coreano
tendríamos que llamarlo "Dios"
(Y cuando Rodney Mullen dijera
"Hágase la luz"
Chuck Norris le diría
"Pídelo por favor",
pero a él no le importaría
porque sería pro-skater
y además
asiático).


VIII.
[/artistardilla]

Yo antes tenía un gato
al que le confidenciaba mis
cosas,
pero ahora,
que no tengo ni gato,
me las callo, me las digo,
me las vuelvo a callar:
me las meto por donde mejor quepan.
me las guardo
en los bolsillos
llenos de papelitos
de dulce…
llenos de boletos
del Transantiago
inexistentes

¡Necesito un gatito
a
ho
ra!


IX.
[/artistardilla]

Yo siempre recuerdo,
aunque me de pena.

Yo siempre me acuerdo.


X.
A /dulce_ofelia

Jose,
sólo tú sabes hacer de los días nublados
días en sepia.


XI.
A /dulce_ofelia

Por qué las canciones quedan tan maltrechas
después de unos cuantos abrazos,
amiga.

Antes me gustaban mucho esas canciones
ahora soy un ramito de nervios
y de pelos chasconeados.

I. Folio 8 - Fragmentos para dominar el (un) deseo (noviembre del 2007)

Pr.
Éramos
dos personas que desgarrábamos con la mirada
y las bocas
nos ardían como tazas de té en verano
esperando,
sin nada que pudiéramos hacer.
La noche estaba quieta
y en ella
las heridas de un hombre son la mirada de otro
invisibles todos
en la capacidad destripadora y caritativa
que tiene la oscuridad entre nosotros.


I.
Respirar muy hondo.
Aspirar con fuerza, profundo,
como si el aire lo inflara a uno como un bombín.
Como si con aire
se quitara la presión del esófago
y los calambres.
Como convirtiendo a tus intestinos
en espadas de globo
hechas por payasos invisibles.


IV.
Dibujar un círculo
sobre una hoja de papel
una, diez,
treinta y tres veces hasta rajar dicho papel.
Hasta hacer un hoyo
que atraviese todo el papel del cuaderno en el que anotas.
Hasta rasguñar con la punta del lápiz
la mesa en donde escribes.
Roer, desgarrar,
desarmar: destruir.
Sólo entonces
oír con detención el ruido que araña a la madera
y abraza a los oídos por dentro.


VII.
Meter la cabeza
a un balde de agua o,
en su defecto,
y únicamente si no tuviera esto a mano,
en una casata de helado de piña
San Francisco
de 5.5 litros, es decir
5500 centímetros cúbicos.
Ir así, en el estado
entre la excitación y la muerte,
a dormir bajo un árbol tropical.
(esperar)
Cantar el Amor tucán.
Divertirse en el espacio donde está esa sombra
que constantemente se hace más sombra.


IX.
The Very Large Telescope o
Telescopio muy grande, VLT,
se encuentra en el Observatorio Paranal.
Consiste en un sistemade cuatro telescopios ópticos
separados,
y cada uno de estos cuatro instrumentos principales
es un telescopio reflector
con un espejo de 8,2 metros.
El proyecto VLT
forma parte del European Southern Observatory,
ESO,
la mayor organización astronómica
de Europa.
Leer eso,
sobre eso,
repetidas veces durante el día.
Extiéndase sobre el piso y lea,
primero de espaldas,
luego de guatita,
de espaldas una vez más
y así sucesivamente.