miércoles, 8 de octubre de 2008

II. Folio 6 - Para no morir de rabia, silencio (julio del 2008)

Al darte ese cedé, que era toda yo, te decía ahí tienes mi música, y en ella secretos. Las gentes como yo ocultan sus secretos en cosas así para no tener que dar explicaciones infinitas; confunden a las cosas con la gente, la gente con las cosas y las cosas con sus secretos. Enrollamos las palabras en otras lenguas y en la lengua de otro, pero con eso decía esta soy toda yo. Tú decías, casi al mismo tiempo, este soy yo y no soy tú. No soy, y lo decías con tanto cuidado que pensé amabas escucharlo salir de tu boca. Lo decías tan encima de mí que creí ser el espejo empañado y temblé. Había tanta convicción en tu rostro que no entendí por qué elegías justo mis momentos así de vulnerables para intentar un eclipse. Advertía esos asuntos como quien contempla un retardo, pensaba en esa como tu torpe forma de decirme cuánto nos parecíamos. Pienso eso de buena fe, porque en el fondo creo que ese circo tenía por único fin saberte más astuto que yo con herramientas obtusas. Y yo te ponía todas las canciones de Air que yo amaba, incluso esa, y tú decías que nada era como tu Janis Joplin. Entonces me tenía que conformar con tus manos distraídas sobre la panza y mi música vacía; y mi música prefabricada en tus comentarios de mierda sintiéndose menos que un eco. Después acababas y decías que yo tenía toda la culpa, yo y mi música calentona. Y pensaba, para mis adentros, que nadie más que tú podía calentarse con semejante pedazo de plástico que entre nosotros sólo servía de espejo. Mi música, despojada de toda yo y mis secretos, toda sucia en tu boca, se volvía la banda sonora de un motel parejero de los sesenta. Te engrupías a la Joplin y mis canciones, todas sueltas, se perdieron más que yo misma en ese silencio fotográfico que ojalá guardaras.

6 investigadores:

Supermariscow dijo...

Recuerdo que alguien dijo que se calentaba con Ayuma la tigresa de Etiopía. Me vino a la mente eso (evidentemente no dijo Ayuma la tigresa y claramente no diré quién fue).

Isabel (IV) dijo...

Eris demasiado máximo como amigo, Flavio, siempre tienes unas historias tan choris xD

Es un orgullo para mi persona haber tomado esa foto que tienes en el perfil, sabes? Dan ganas de comprarte otra hamburguesa, jajajajaja

Supermariscow dijo...

Yo cacho que cuando tenga el ánimo de denigrar un poco al sexo femenino haré a la Flavia D: (yo creo que dentro de unas semanas XD)

Isabel (IV) dijo...

chan.!

Antonio Alfonso Jiménez dijo...

Qué poquito que se te lee por aquí, qué de vez en cuando.

Es verdad, ahora que lo dices, que cuando se da algo a alguien, se están dando claves para que la otra persona entienda más al acercarse. Se regala por puro egocentrismo. Y está bien.

Isabel (IV) dijo...

Se regalan esas cosas, es verdad, a veces por puro ego: muchas veces es el ego la única forma de redimirse ante los demás.
¿De qué?
Ni idea. Una se pone el parche antes de la herida.